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Nació el bebé … ¡no se olviden de la mamá! 

Estamos en la recta final del embarazo que se nos antojó eterno, la ropita, la cuna y todos los aditamentos necesarios para el bebé ya están listos. Papá con la maleta en mano y un pie fuera de la casa esperando la señal para salir corriendo, ¡todo muy emocionante!

Llega el día que ingresas al hospital, te concentras en pujar y en no cansarte porque las contracciones parecen eternas, y es así que el momento esperado llega… Tu bebé, esa personita por quien tanto pedías en tus oraciones, ya está en tus brazos.

Es tan hermoso, no se parece en nada a la imagen que tenías en tu cabeza, ¿cómo es que ese humano diminuto te pueda provocar tanto amor si acabas de conocerlo? Lo abrazas, lo besas, lo acercas a tu pecho… ¡Por fin juntos!

El médico te da el alta hospitalaria, se dirigen a casa y poco a poco la familia lo va a conocer. Todos saludan y te preguntan qué tal el parto, la experiencia y no más… la atención principal la tiene el bebé. “¿Y yo? ¡Soy la mamá de ese pequeñito y parece que desaparecí!”.

Las visitas no paran y, aun cansada, los recibes. Familiares, amigos, vecinos y conocidos ¡todo quieren tomarle fotos al bebé y subirlas a sus redes sociales! “Si todavía está rojo, arrugadito y… luce un poco raro. Por favor, no es que sea pesada, sólo no quiero compartir todavía fotos de mi bebé”.

Otros más no entienden que no tiene defensas y que una gripe que le contagien sería muy peligrosa. “¿Qué no saben que no hay que besarlos porque los adultos tenemos millones de gérmenes?”, piensas en cada visita, en cada abrazo y en los cariños que le prodigan sin cuidarlo… ¡es un sufrimiento, mamá! 

Con los días vas desapareciendo del mapa, sólo tu madre te ayuda y cuida de ti y de tu bebé. ¿Dónde están todas las personas que te dijeron que contabas con su apoyo? La verdad es que la ayuda a las madres recientes es muy necesaria: con cosas tan sencillas como hacer las compras en el supermercado, llevar quizá un cesto de frutas, apoyar un fin de semana llevando la ropa a una lavandería, cocinar un caldo de pollo para la mamá en la cuarentena, vigilar al bebé mientras ella descansa de los desvelos, y otras tantas ideas. No dejes sola a una mamá reciente, ¡ella necesita tu ayuda y la de todos!  

Y a ti, mamá que estás pasando por estos momentos claves del postparto, te invito a que expreses lo que sientes con tu pareja, con tu madre o la persona de tu confianza que te esté apoyando. Pedir ayuda nos confortará en estos días tan importantes, en que tienes a una nueva vida en tus brazos mientras las hormonas te juegan una revuelta. El apoyo harán que la paz llegue lo antes posible. ¡Lo estás haciendo bien!

Foto: Getty

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Artículo publicado hace 5 meses
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