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Cómo afecta llevar el nombre de un antepasado

En nuestra cultura, es muy común que los nombres de los padres o abuelos se hereden a los hijos y nietos. Todos conocemos familias donde abundan los Carlos o Francisco. A veces se convierte en una tradición y compromiso social el que los niños lleven los nombres de sus antepasados.

Hace poco, investigando un poco de la corriente de psicología denominada constelaciones familiares,  encontré un escrito de Alejandro Jodorowsky, escritor y psicoanalista chileno, que hablaba sobre la carga que puede representar para las personas el llevar el nombre de un antepasado.

Según Jodorowsky, los nombres son parte fundamental de la identidad, contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y condicionan nuestras vidas, por lo que el que un niño se llame como un antepasado puede ser una forma de pasarle una serie de cargas.

Esto no significa que los nombres tengan poderes místicos o mágicos, quiere decir que si llamamos a alguien en honor a otra persona, de manera inconsciente estamos esperando que sea como aquel a quien honramos y que repita su misma historia, ya que lo trataremos de tal manera que esto se haga realidad, sin darnos cuenta ni de manera deliberada.

Además, según este psicoanalista, la forma en la que somos llamados define nuestra identidad y el ser repetido hace que el auto concepto tienda a perder fuerza y sentirse devaluado.

Entonces ¿Cómo elegir el nombre del niño?

  • Buscar el nombre por el significado y no por el recuerdo que nos evoca
  • Evitar usar la forma en la que se llamaban nuestros antepasados de por lo menos 3 generaciones atrás
  • Elegir nombres originales o compuestos que suenen bien y sean fáciles de pronunciar y escribir
  • Si el niño ya se llama como un antepasado, buscar la forma de darle su propia identidad dándole un apodo o contracción del nombre, por ejemplo a un Juan se le puede decir Johnny o por su segundo nombre

 

Me sorprendió mucho leer esta información, ya que mis dos hijos tienen un nombre de un antepasado. Me hubiera gustado conocerla antes, pero ahora ya sé qué alternativa podemos tomar al respecto.

 

Foto: vía

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Artículo publicado hace 1 año
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Isis Lugo