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3 problemas que enfrentan las mamás que trabajan fuera de casa

Regresar a trabajar después de que nace tu bebé suele ser un dilema. Por una parte amas tu trabajo y luchaste mucho por llegar hasta donde estás, pero por otro lado tu hijo es muy pequeño y te necesita más que nunca. Yo he pasado por ese proceso dos veces y ha sido muy difícil. No tanto por cuidar o descuidar a los niños, sino por la presión social que se ejerce sobre nosotras, las madres que trabajamos.

Si trabajas fuera de casa, seguro has pasado por alguno de estos problemas:

  1. Los jefes creen que tus hijos te limitan. Se enojan cuando quieres ejercer tu derecho a la hora de lactancia o a los cuidados maternos cuando están enfermos: piensan que tomas esos días como vacaciones y que al tener pequeños en casa tu rendimiento en el trabajo será menor.
  2. Tus compañeros de trabajo te critican. Que porque tomaste unos días libres (o sea, porque estuviste de baja por maternidad), que si nada más por ser mamá tienes más privilegios, que ahora sólo hablas de tus hijos, que si fulanita nunca faltó a trabajar aunque sus hijos estuvieran en el hospital…
  3. La organización del tiempo se vuelve un reto, porque al regresar a casa hay que compartir los quehaceres propios del hogar, brindar la atención que cada niño requiere, revisar pendientes, comer y, cuando por fin terminas, te das cuenta de que ya es medianoche y que deberías estar dormida hace tres horas.

A veces, en el afán de demostrar que sí podemos hacerlo todo, nos estresamos y ponemos en riesgo nuestra salud física y mental. Así de grande es la presión social. Incluso, ha habido personas que me han dicho “Ah, pero querías trabajar, ahora te aguantas”. No. No se trata de eso.

¿Qué hacer para sobrellevar estos problemas?

  • Llevar una agenda con todos los pendientes que hay que hacer en el trabajo según tus funciones, así como lo necesario en casa.
  • Delegar responsabilidades, ya sea en tu pareja, tus hijos o alguna persona que te ayude. No somos superwoman, necesitamos una tribu que nos sostenga.
  • Trata de comprometerte sólo con lo que puedas cumplir. A veces es complicado porque queremos demostrar que podemos hacerlo todo, pero hay que reconocer hasta dónde podemos hacer las cosas bien.

¿Cómo sobrellevas tu regreso al trabajo? ¿Te has enfrentado a alguno de estos problemas?

Foto: Getty

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Artículo publicado hace 2 meses
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Isis Lugo