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12 consejos para tener una relación de pareja sana

Tener una relación sana no siempre tiene que ver con cuánto uno quiere al otro, sino con construir día a día un vínculo de confianza y diálogo constante. Hace 22 años que comparto mi vida con el mismo hombre y si bien eso no es mérito por sí mismo, algo he aprendido en todos este tiempo para sostener una relación fuerte y unida que me permite estar orgullosa de ella. Estos son algunos de esos aprendizajes.

Respetar sus momentos

No siempre el otro va a querer hacer o pensar lo mismo que nosotros y es importante que aprendamos a entender las diferencias, que a su vez son las que enriquecen a la pareja.

Mantener un diálogo continuo

Muchas parejas no suelen decirse todo lo que piensan y lo que sienten, y ése es el comienzo del fin. Si la persona que tienes a tu lado no siente la libertad para decirte todo lo que se le ocurre, y ha perdido la confianza para confesarte sus más íntimos pensamientos, entonces tú no eres a quien necesita.

Ser incondicionales

Uno puede enojarse con su pareja, pero no por ello vamos a desearles el mal o vamos a buscar hacerlos sentir tristes. Saber que podemos contar con el otro pase lo que pase es primordial.

Expresar nuestro amor

A medida que pasa el tiempo es más fácil olvidarse de decirse “te quiero” y caer en la rutina. Por eso, hagamos un esfuerzo y no olvidemos nunca de decirnos lo que sentimos por el otro. Siempre es lindo escuchar de la persona que más quieres cuánto le importas y cuánto te desea.

No guardar secretos

La confianza es fundamental para tener una relación solida, y si hay algo que puede afectar nuestro vínculo, es importante que, entre los dos, podamos encontrar la solución.

Superar juntos momentos difíciles

No siempre tendremos momentos felices, a medida que pasa el tiempo es más probable que tengamos que superar adversidades. La clave está en no tirar la toalla a la primera de cambio, sino afrontar juntos las dificultades a base de mucho, pero mucho diálogo.

Respetar los secretos

Cada persona tiene sus secretos y si quien amas te confía alguno, no es para que se lo comentes a tu madre o una amiga. ¿Acaso no te sentirías desilusionada si fuera a la inversa?

El problema del otro es el mío

Una pareja es un equipo y cuando el otro tiene una dificultad, tiene que saber que no va a estar solo para afrontarlo. Entre los dos se podrá encontrar una solución.

Jamás dormirse enojados

No afrontar los problemas y guardar broncas o remordimientos son motivos suficientes para destruir una pareja. Es esencial que cuando tenemos alguna discusión, nos tomemos el tiempo necesario para hablarlo y llegar a una solución que deje conforme a ambos, evitando agresiones e insultos que sólo provocarán más enojos en el otro.

Coincidir en el concepto de fidelidad

Hay personas más celosas que otras, y las diferencias conceptuales pueden generar más de un disgusto. Por eso conversar al respecto nos hará evitar malos entendidos, que pueden lastimar innecesariamente.

Mantener viva la pasión

Sentirse deseado, encontrar el rato para estar solos, para mimarse, es un trabajo diario y no hay nada que destruya más que caer en la rutina y la dejadez. Si no nos sale espontáneamente, pongámonos recordatorios para mandar un mensaje de amor a nuestra pareja o alguno más picante si nos animamos. En estos pequeños detalles está la clave para que la pasión no se apague jamás.

Reír juntos

Nada más sano que encontrar un compañero de aventura que disfruta de lo mismo que tú. El humor es un gran motor para toda pareja y la risa es uno de los condimentos necesarios. ¡Una buena carcajada puede, en algunas situaciones, resultar el mejor remedio!

Las relaciones se construyen de a dos y día a día, no vale que solo uno tire por ambos. El respeto por el otro, el compromiso y la dedicación por querer tener una relación sana y sólida es algo por lo que ambos tienen que luchar: sólo así lograremos tener éxito en nuestra pareja.

 

Foto: Getty

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Artículo publicado hace 4 meses
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