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¿Hasta cuándo los hijos dependen de los padres?

Los apoyamos en tener un título profesional y queremos que emprendan el vuelo, pero no en todos los casos es así, incluso cada vez es más común que se queden en casa dependiendo de sus padres, cuando ya deberían ser personas independientes.

Comienzan a hacer su vida, tienen pareja, hijos y sus propios problemas, cosas que nosotros absorbemos como nuestros y no es así. Ya no nos corresponde meternos en su vida y en sus decisiones, cuando son adultos deben saber de sobra que las decisiones que tomen van a tener consecuencias, tanto buenas o malas y que corren el riesgo de que no resulte como ellos esperaban, estar a su lado como padres es lo correcto, decidir por ellos, NO.

Otra cuestión es lo económico, cuando ellos se independizan, se arriesgan a perder o ganar bienes materiales, apoyarlos de vez en cuando está bien, pero “mantenerlos” como se dice coloquialmente, no es correcto, no es una buena forma de ayudarlos pues entonces nunca van a aprender a salir adelante solos. Cualquier padre quiere que sus hijos sean personas de bien y exitosos, para lograr eso también depende de cómo aprendamos a guiarlos, sin meternos en su vida, estar al margen pero estar presentes y que sientan que pueden confiar en nosotros sin problema.

Es muy común que las mamás seamos las que queremos mantener bajo nuestras alas a nuestros polluelos y no querer que sufran en ningún sentido. Lo cierto es que al motivarlos a ser personas independientes les ayudamos más a crecer, van a aprender por medio de la experiencia propia y aunque nos duela, van a cometer sus propios errores. Pero eso los va a hacer más fuertes, vamos a enseñarlos a luchar por sus objetivos y a ser persistentes.

Es cruel ver a padres que se quitan el pan de la boca para dárselos a sus hijos adultos, sanos y fuertes cuando las cosas deberían ser al revés, a esas alturas los hijos deberían de recompensar a los padres por todos los cuidados recibidos, además de darles amor y atención. Los hijos debemos de consentir a nuestros padres, ver que no tengan ninguna carencia y procurarlos como ellos en su momento lo hicieron con nosotros.

Y si no eres de las personas que piensan en retribuir lo que tus padres han hecho por ti, mínimo tampoco sean de los hijos que les dan más preocupaciones diarias, agradece lo que tienes, pues gracias a ellos eres la persona que miras cada día al espejo.

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Artículo publicado hace 3 años
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Chuy Cruz