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Lo siento hijo, me he equivocado

Hoy veo tus ojos y necesito decirte que lo siento hijo. Mi naturaleza imperfecta ha hecho de las suyas una vez más.

Debo confesarte que hay días que son difíciles para mí y tú no tienes la culpa de lo que me pasa. Aunque no lo parezca yo sigo creciendo como persona y a veces mi propia impaciencia me hace voltear con esa dura mirada o con esa palabra fuera de lugar.

Te amo y eres una persona que merece todo mi respeto y amor. Es por eso que a veces tardo en contestar, estoy buscando la mejor manera de decirte las cosas. Intento cuidar mi tono de voz, mi mirada y elegir las mejores palabras.

Sin embargo he de confesar que hay veces que me siento perdida y por más que busco dentro de mí, término diciendo la palabra inadecuada o mirando con esos ojos que tanto conoces. Al segundo mi mundo se desploma y sé que me he equivocado.

Te abrazo y te digo: “lo siento si te hice daño, es lo que menos quería”. Contigo en mis brazos intento explicar lo que realmente quería expresarte.  Me encantaría ser menos humana y más perfecta, para que la paciencia siempre ganara la batalla pero eso es algo irreal.

Con estos  “lo siento” sinceros, quisiera que aprendieras que es natural equivocarnos, decir lo siento y entender al otro. Que soy imperfecta y me encantaría nunca hacerte daño por mínimo que este sea.

Y cuando por fin me has escuchado tu mirada de comprensión me taladra mucho más que el momento en que te herí y vuelvo a levantarme dándome cuenta que tengo demasiado que aprender de ti.

Estas líneas las escribo desde mi corazón y con el firme propósito de no volverme a encontrar con la frase de lo siento en mis labios. Te amo hijo de todo corazón.

Y a ustedes que leen ahora estas líneas solo quiero sugerirles que pidan disculpas cuando se hayan equivocado. Es natural, sano y necesario. Los padres también nos equivocamos y podría decir que a veces lo hacemos más que los hijos.

Madres perfectas nunca seremos pero nuestro amor y momentos buenos deben pesar más que los malos. ¿Se han sentido así alguna vez? Me encantaría leerlas.

Foto de © altanaka – Fotolia.com

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Artículo publicado hace 3 años
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Susana Silva