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8 cosas que nadie te dice sobre los recién nacidos

Cuando estás embarazada, todas las mamás a tu alrededor comparten contigo sus experiencias (¡aunque no lo pidas!). Los relatos sobre lactancia, sueño y pañales están a la orden del día, y pareciera que no hay nada más por saber acerca de la nueva etapa que tienes por delante.

¡Error! Aunque no lo creas, hay cosas que nadie te cuenta acerca de la llegada de un bebé a tu vida. ¿Estás preparada para sorprenderte?

A veces, los bebés son fáciles

¿Te has quedado boquiabierta? Sí, es cierto. A veces, no es necesario poner en práctica todos esos trucos y atajos que te enseñaron. A veces, esos primeros meses post-parto no se hacen cuesta arriba. A veces, tienes suerte y te toca un bebé relajado, feliz y fácil de cuidar. ¡Y no hay nada de malo en reconocerlo! Tener un hijo no tiene por qué ser una experiencia atemorizante.

No sabes qué hacer con ellos

Eres madre y te encuentras sosteniendo a tu bebé, sin saber qué hacer con él. Te preguntarás cosas como: ¿debo hablarle?, ¿debo jugar con él?, ¿es normal observarlo durante horas, sin interrupciones?

A un recién nacido no le importa si caen miguitas sobre su cabeza

Tarde o temprano, caerán migas sobre él y rescatarás esa palomita de maíz de su cabecita. Come tranquila. Él no se lo contará a nadie.

No hay sensación más bonita que sostener a un bebé dormido sobre el pecho

Esta es la verdad de todas las verdades. Disfruta de cada segundo que sostienes a tu bebé sobre el pecho. No hay sensación más pacífica en todo el universo.

Los bebés son la excusa perfecta para todo

Si no tienes ganas de vestirte con ropa “de verdad” y asistir a esa fiesta, tu pequeño es el pretexto que necesitas para quedarte en casa. ¡Nadie lo cuestionará!

La falta de descanso no es como piensas

Algo sucede cuando tienes un hijo: desarrollas una habilidad inédita para mantenerte activa y funcionando a pesar de haber dormido tres horas la noche anterior. ¿Serán las hormonas? ¿Será el vínculo mágico que te regala la maternidad? En cualquier caso, el fenómeno dura el tiempo que le lleva a tu pequeño aprender a dormir toda la noche. Después de eso, tu cerebro lo olvida y vuelves a necesitar las horas de sueño de antes.

La ropa sucia se cuadruplica

¡De verdad! La buena noticia es que, en algún momento, la situación se normaliza y vuelves a lavar las cantidad de siempre.

No todas disfrutamos de esos primeros meses

Hay madres que tienen debilidad por los recién nacidos: adoran su llanto gatuno, disfrutan al máximo de esas siestas en brazos, se conectan armónicamente con la lactancia… Otras, en cambio, ansían las etapas posteriores en las que pueden jugar a la pelota con sus hijos o compartir una sesión de pedicure de madre e hija. No está mal o bien ser de un tipo u otro. Aunque disfrutemos de momentos distintos con ellos, todas los amamos por igual y, en definitiva, eso es lo único que importa.

Artículo original: https://www.disneybaby.com/blog/8-things-nobody-tells-newborns/

Artículo publicado hace 2 semanas
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