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Todas las facetas que hay en una sola mamá

A pesar de que durante nueve meses una está sintiendo la maternidad en todo su esplendor, no es realmente hasta que tenemos a nuestros hijos en brazos que la vivimos en toda su expresión.

Pienso que al llegar ese momento en que empezamos a ser mamás, a estar presente para nuestros hijos, a criar, a dedicarles nuestro cariño, nuestras muestras de amor más profundas, es cuando comenzamos a realmente sentir todas las aristas de lo que significa ser la mamá de una persona.

Porque nunca me voy a cansar de decir que ser mamá me ha convertido en una persona muy feliz, con una capacidad de amor infinita. Pero no puedo negar que hay días en los que solo quiero llorar y gritar. Cuando logro tener 30 minutos para mí, algo que en el pasado era de lo más normal, salto de alegría y me siento absolutamente llena de energía para dedicarme a todo lo que quería hacer hace tanto tiempo.

En los comerciales nos muestran a puras madres sonrientes, llenas de vida y energía, con un maquillaje o peinado perfecto, muy ordenadas y contentas de estar dedicadas 24/7 a sus hijos, pero la verdad es que ser mamá puede sentirse y ser algo más como…

Suspiradora de paz nocturna

Sentirse en paz cuando por fin los niños están acostados. Pasas por afuera de su habitación y a pesar de que te hicieron rabiar todo el día y te desobedecieron en absolutamente todo lo que les dijiste, ahora que están durmiendo los miras con amor, piensas en lo afortunada que eres y te quedas contemplándolos con una sonrisa acompañada de suspiros mientras imploras que mañana se porten mejor.

Ni diamantes, ni oro… solo queremos un poco de tiempo para nosotras

Te das cuenta que de verdad, y sin saber cómo ocurrió, se esfumó el tiempo que tenías reservado para ti. De vez en cuando consigues hacerte una hora para ti, ¡pero misteriosamente se pasa volando! Ya sea para poder darte un baño tranquila, para ir a hacerte una manicure, para ir a depilarte o teñirte el pelo, para comprarte ropa o ir a ver esa película que por fin lograste atrapar antes de que sacaran de cartelera. ¿Cómo de repente el tiempo para una misma casi no existe?

Esquivadora profesional de juguetes

¿Alguien más se despierta en medio de la noche para ir al baño y en el camino se tropieza con un juguete? Algunos por aquí, otros por allá, juguetes en el auto, en la cartera, en la ducha del baño, en la cocina, incluso en el velador de tu pieza. Si al menos agacharse para recoger juguetes sirviera para hacer abdominales…

La sargento

Ser mamá también es algunos días como ser un sargento. No sé por qué hay días en que los niños se portan peor que otros y seguro te has escuchado gritar como un sargento durante todo el día. Hasta que se acuestan y empieza el ciclo de contemplarlos mientras duermen, sentirte en paz e implorar que mañana sea un día mejor.

Organizadora de la casa

Que qué hay de almuerzo, que qué vamos a comer. Que se acabó el papel higiénico, que no queda detergente, que hay que pagar la cuenta de la luz. Que se acabaron las frutas, que no queda colación y quién va a buscar a la hija mayor al colegio si la menor está enferma. Una mamá sabe muy bien lo organizada que hay que ser para no omitir ni una de las anteriores.

La Cenicienta

Para la mayoría de las mamás, salir en las noches es algo establecido con horarios, saber la ruta de donde estaremos para poder dejar los números de teléfono de esos lugares o acordarse de que el celular no puede (repito, no puede) quedarse sin batería. Hay un horario para volver, así que el zapatito de cristal donde se quede… ahí se quedó. Lamentablemente, no creo que lo podamos recuperar. Pero lo comido y bailado en ese tiempo que tuvimos no nos lo quita nadie.

Y sumado a todas las anteriores, no puedo olvidarme que somos esas mujeres que nos derretimos cuando nuestros hijos nos dan muestras de amor, un dibujo o un “te quiero, mamá”. Probablemente uno de los mejores momentos de nuestros días es cuando nos dormimos acurrucados con ellos y que definitivamente nuestros hijos tienen el poder de sacar lo mejor de nosotras para ser las mamás que tienen a su lado. No siempre, pero que tratamos tratamos.

Foto: vía.

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Artículo publicado hace 2 años
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Javi Belmar